El mes pasado tuve el gran placer de conocer a Bertha Oliva del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras

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Bertha Oliva y Carolyn Davidson

Me impresionó su férrea determinación (cualidad no poco común en muchas mujeres hondureñas que he sido afortunada de conocer) y su compromiso por lograr cambios y ayudar a quienes, como ella, han sufrido. Estoy particularmente honrada de que ella haya aceptado nuestra oferta de compartir algunos de sus pensamientos con nosotros, para marcar el día de las víctimas de desapariciones forzadas. Este es un día en el que reflexionamos sobre todos aquellos que han sido arbitrariamente detenidos-desaparecidos y ofrecemos nuestro apoyo a quienes aun buscan respuestas. A continuación el escrito de Bertha.

Yo nací del Comité de Familiares de Detenidos- Desaparecidos en Honduras buscando a Tomás Nativí, mi esposo, de quien estaba embarazada en junio 1981 cuando se lo llevaron por la fuerza, hasta matarlo en algún lugar cuya ubicación no encontré todavía. Y el Cofadeh nació de mí junto a otras mujeres contra la muerte, víctimas de la práctica atroz de la desaparición forzada de seres humanos entre 1979 y 1991, que parimos con dolor una organización seria, respetada, reserva moral y política que existe hasta nuestros días, casi 34 años después de la barbarie, sin doblegarse a ningún gobierno, a ningún partido ni poder fáctico.

Levantamos nuestra voz; la elevamos en memoria de todas y todos los detenidos-desaparecidos en Honduras. Denunciamos que frente a este crimen de lesa humanidad, que arrebató la vida al menos a 184 valientes hombres y mujeres, sigue reinando la impunidad.

Nos sentimos profundamente orgullosos de todas y todos los detenidos desparecidos, ellas y ellos nos convocan a no olvidar y a no dejar olvidar; nos convocan a exigir justicia, nos convocan a exigir reparación De la plaza nació el 30 de agosto -Día Internacional del Detenido-Desaparecido- y desde 2002 como el Día Nacional del Detenido-Desaparecido, mediante un decreto del Congreso Nacional. Surgió de la presión, porque en este mes se produjo la mayoría de desapariciones forzadas en distintos años en América Latina, por Estados corruptos y represivos, principalmente en el sur y centro del continente.

El Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos de Honduras (COFADEH) y sectores que le son políticamente afines se unen a esta conmemoración, Exigiendo justicia porque se los llevaron de sus hogares, de sus centros de estudio, de sus trabajos… y nunca más volvieron. En algunos casos, sus familiares presenciaron impotentes las capturas. Los facinerosos no llevaban nunca órdenes de allanamiento domiciliario ni tampoco de captura. Se les negó el derecho de defensa, la presunción de inocencia y todas las garantías contenidas en la Constitución de la República y en los convenios internacionales de derechos humanos.

Exigimos reparación. No pueden avanzar los derechos humanos si no hay reparaciones. Es cuestión de conciencia colectiva. El Estado –aunque lo controlen pocos- somos todos.

Exigimos espacios de memoria histórica. Hay que crear el museo de los desaparecidos. Todavía es fácil recuperar la senda de sus costumbres cotidianas. Los libros que leían (todos fueron lectores y lectoras apasionadas; por eso vislumbraban un mundo mejor). La música que escuchaban (generalmente contestataria). La ropa que usaban… en fin, lo que hace humano, al humano.

Pero también conmemoramos proyectando y promoviendo los derechos humanos para las nuevas generaciones de defensores, para el relevo generacional, este día 30 de Agosto es una fecha idónea para trasladar la experiencia y los sueños a las nuevas generaciones mediante un Encuentro Inter-generacional de Defensores y Defensoras por la Memoria Histórica, y para presentar la nueva iniciativa denominada Defendiendo Derechos y Libertades para vos y para tu Voz.

De los hechos y los perpetradores, no perdonamos ni olvidamos.

COFADEH.