
Héctor Longino Becerra, director ejecutivo de la ONG Comité por la Libre Expresión (C-Libre), recibió tres llamadas telefónicas la tarde del 20 de abril. En las primeras llamadas no pudo entender lo que le decían, y colgó. Cuando el teléfono sonó por tercera vez, hacia las diez menos veinte de la noche, grabó la conversación. Oyó al fondo la voz de una mujer, y luego un hombre que decía: “tengo una campaña para matarle a vos, a tu mamá, a tu papá, a tus abuelos, a tus tíos, a tus amigos y a los amigos de tus amigos. Si están muertos los revivo y los vuelvo a matar, ¿oíste?”.