Tocoa, Colón.
Informes difundidos por el Observatorio Internacional de Derechos Humanos en el Bajo Aguán establecen que vecinos y vecinas de la comunidad de Panamá se tomaron el domingo 8 de julio el camino de acceso a la finca Paso Aguán, propiedad del terrateniente Miguel Facussé en demanda de justicia por la muerte violenta de Gregorio Chávez Aranda (69).
Chávez Aranda fue reportado como desaparecido desde el pasado 2 de julio, pero posteriormente su cuerpo se encontró soterrado el pasado viernes 6 de julio en los predios de la Finca Paso Aguán.
El campesino era un productor independiente y “Celebrador de la Palabra” de la Iglesia Católica, su cadáver fue encontrado cerca de un puesto de control de los guardias privados de Miguel Facussé, en un extremo de la finca Paso Aguán.
Su cabeza estaba envuelta por una bolsa plástica, lo que hace suponer a quienes presenciaron su exhumación que fue torturado antes de su muerte y asfixiado por sus asesinos.
En su puño derecho portaba su reloj y en las bolsas de su pantalón se encontraron su cartera con todos sus documentos por lo que desde un principio se descartó el robo como la motivación principal de su muerte.
En la comunidad se le estimaba por ser una persona de bien, muy servicial con todos los vecinos, por lo que también se descarta la venganza como una motivación de su asesinato. Era un reconocido “Celebrador” o “Delegado de la Palabra de Dios” en la comunidad que es atendida pastoralmente por un sacerdote jesuita de la Parroquia de Tocoa, departamento de Colón.
Durante su búsqueda un grupo de vecinos recorrió casi toda la finca en mención en compañía de agentes de la policía de la comunidad de Ilanga, que les brindó seguridad ya que existían amenazas de los guardias privados de Miguel Facussé que pretendieron evitar el paso de los campesinos hasta el lugar del hallazgo.
Los vecinos denunciaron que al conocerse la noticia de que el cuerpo de Gregorio Chávez Aranda fue encontrado, Roger Pineda un hombre de confianza del terrateniente Miguel Facussé se apresuró a desmentir ante los medios de comunicación que los guardias privados estuviese involucrados en el secuestro y posterior asesinato de Gregorio Chávez Aranda.
Al día siguiente del desaparecimiento de Chávez Aranda (3 de julio) los vecinos de la comunidad hicieron la denuncia del hecho a la policía y se tomaron por primera vez el acceso a la comunidad para evitar que los camiones cargados de fruta salieran rumbo a la fabrica de Facussé y que los guardias privados, que habían abandonaron las fincas, ingresaran de nuevo mientras no les entregaran al desaparecido.
Desde el lunes en horas de la noche, en que se dieron las primeras búsquedas del productor independiente, los vecinos de la comunidad señalaron a los guardias de Miguel Facussé como los responsables de su captura y secuestro, ellos reforzaron esta versión cuando cerca de la huerta del desaparecido, encontraron abandonado el machete con el que limpiaba sus cultivos.
Esta afirmación se vio reforzada cuando al día siguiente (martes 3 de julio) vieron al otro lado de la cerca, bajo las palmeras, movimientos de tierra que evidenciaban una lucha entre varias personas y cerca del lugar encontraron un cartucho de escopeta similar a las usadas por los guardias privados.
El día del desaparecimiento de Gregorio Chávez Aranda, los guardias privados abandonaron los predios de la finca de Paso Aguán, y Roger Pineda, empleado de confianza de Miguel Facussé, salió en los medios de comunicación diciendo que lo del desaparecido era un invento y una simple excusa para robar fruta de la finca de Paso Aguán.
El domingo 8 de julio los vecinos y vecinas de la comunidad de Panamá se tomaron el camino de acceso a la finca Paso Aguán, propiedad de Miguel Facussé y en pocos minutos más de 50 militares del Décimo Quinto Batallón de Fuerzas Especiales acudieron con su armamento de guerra para amedrentarlos.
El Décimo Quinto Batallón de Fuerzas Especiales, con sede en la comunidad de Río Claro, jurisdicción de Trujillo, es comandado desde enero de este año por el coronel Selman David Arriaga Orellana.
Los jefes de esta unidad militar siempre han sido señalados por los campesinos del Aguán de estar en las planillas de los terratenientes Miguel Facussé y René Morales, pues suelen acudir de inmediato ante las llamadas de auxilio de los guardias privados, o de los empleados de confianza de dichos terratenientes.
Incendio y supuestas pérdidas de Corporación Dinant
Misteriosamente la noche del martes 3 de julio, una casa-bodega propiedad de Corporación Dinant en la comunidad de Panamá cogió fuego y supuestamente desparecieron dos tractores que se encontraban en el predio.
Roger Pineda empleado de confianza expresó que Dinant habían sufrido pérdidas millonarias. Uno de los tractores fue ubicado al día siguiente cerca de Tocoa por el jefe policial de esta ciudad, Comisionado Mejía Rosales, cuando se dirigía cargado de fruta desde Panamá rumbo a la pavimentada que conduce a Trujillo.
Cuando se le preguntó por los culpables, el oficial no quiso revelar sus nombres y dijo que habían sido liberados por que nadie se presentó a acusarlos, además de que ellos portaban documentos de compra.
Fuentes cercanas a la policía confirmaron a varios campesinos de la comunidad Panamá que los detenidos eran guardias de Miguel Facussé y que al momento de su captura por el jefe policial, llevaban la fruta rumbo a la planta extractora que el terrateniente posee en la comunidad de Quebrada de Arena.
En la bodega incendiada, los vecinos de la comunidad Panamá aseguraron que se encontraba una bicicleta propiedad de José Antonio López Lara (43 años) desaparecido desde el año 2011 y miembro de la comunidad vecina de Rigores. Al parecer López Lara desapareció cuando en las cercanías de la misma finca de Paso Aguán, buscaba un lugar para pescar en el río.
Los vecinos aseguraron que la bicicleta, después de su reconocimiento, fue montada en un carro de la Policía Nacional Preventiva. El incendio de la casa-bodega y el supuesto robo de los tractores les sirvieron de excusa a los militares del Décimo Quinto Batallón de Fuerzas Especiales y al Jefe Departamental de la Policía Nacional Preventiva de Colón, Comisionado Mejía Rosales, para apoyar la reinstalación de los guardias en la finca Paso Aguán y militarizar la comunidad de Panamá.
Los problemas no han terminado en el bajo Aguán, el Observatorio Internacional de Derechos Humanos destacado en esta zona informó que los vecinos de la comunidad de Panamá han expresado que no pueden circular libremente por los caminos que cruzan las palmeras, porque los guardias de Miguel Facussé se lo prohíben.
Una mujer se atrevió a decir que tiene cuatro años de no visitar su propiedad ubicada a orillas del río Aguán, porque tiene miedo de no regresar con vida a su casa.
Otras personas que pidieron no ser identificadas por razones de seguridad, expresaron que desde que los guardias de Facussé se instalaron en la comunidad de Panamá, no pueden ir a pescar al río Aguán, muchos menos a bañar como lo hacían durante los períodos de “Semanas Santa” o en las épocas de mucho calor.
Los perjudicados y perjudicadas aseguraron que estos caminos no los construyó Facussé y que los mismos, han existido desde la época de las compañías bananeras, pero que sus guardias se han apropiados de ellos.
No puede entrar a las fincas ni un animalito por que ellos (guardias de seguridad) practican tiro al blanco con ellos. Nuestros caballos, vacas, gallinas y cerdos se nos desaparecen, pero no podemos entrar a buscarlos”, afirmaron los vecinos mientras esperaban recibir el carro que traía los restos de don Gregorio Chávez Aranda.
En los últimos tres días, 3 campesinos han muerto en forma violenta en el Agúan, pese a que en el mes de junio se firmó un acuerdo de financiamiento entre el Gobierno y el Movimiento Campesino Unificado del Agúan (MUCA).
Los campesinos asesinados son Jacobo Erazo (30) encontrado muerto en el sector de Quebrada de Arena, luego el 6 de julio se halló el cuerpo sin vida de Gregorio Chávez Aranda (69) y el domingo 8 de julio 3 supuestos sicarios mataron a tiros a José Luis Dubón Díaz. cuando hacía un recorrido para juntarse con otros compañeros y viajar hacia El Progreso, Yoro y acudir a una reunión con el ministro del Instituto Nacional Agrario (INA), César Ham.
Dubón Díaz era miembro de la cooperativa la Lempira en el departamento de Colón.












