Tegucigalpa.
En la semana Internacional del Detenido Desaparecido, el COFADEH llevó a cabo una serie de actividades para enviar su mensaje de búsqueda de verdad y justicia y de mantener la memoria histórica de la desaparición forzada, como un hecho del “nunca más”, para que estas acciones ejecutadas por agentes del Estado en Honduras, durante la doctrina de seguridad nacional, en la década de los años ochentas, no vuelvan a repetirse.
Al cierre de esta semana de memoria, todas y todos los que forman parte del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) desarrollaron una caminata por la calle peatonal de Tegucigalpa, acompañados de miembros y miembras del sindicato del Patronato Nacional de la Infancia (SITRAPANI), de las juventudes en resistencia y de la comunidad de la diversidad sexual, que participaron y acompañaron esta actividad.
Ahí encontramos a doña Albertina Rodríguez, madre de Luisa Socorro Rodríguez desaparecida el 2 de julio de 1985. Cada primer viernes del mes, doña Albertina, llega a la Plaza de los Desaparecidos (Plaza la Merced) a paso lento, apoyada en su bastón para unirse al plantón del COFADEH. Ella se hace acompañar de sus nietas y nietos que también tienen conciencia de la demanda de justicia.
Doña Albertina dijo a defensoresenlinea.com que desde hace 27 años busca a su hija sin ninguna respuesta de parte de las autoridades del estado hondureño.
“Cuando ella se perdió yo anduve pidiendo justicia, pero no hicieron nada, ella desapareció del Registro Nacional de las Personas (RNP), ahí trabajaba ella y salió a tomarse un fresco y desapareció, que den aunque sea, los huesos, que declaren, que no sean así, que ellos van a pagar lo que han hecho”, afirmó.
Al preguntarle cómo se ha sentido durante todos estos años acompañada por el COFADEH, doña Albertina dijo que “yo me he sentido bien porque me han dado aliento, tal vez ella (su hija) no ha aparecido, pero le dan aliento, son lo máximo”.
Doña Albertina instó a las nuevas familias que perdieron a sus seres queridos por razones políticas después del golpe de Estado a que resistan, que en algún momento se conocerá la verdad.
Otra madre de 82 años, doña Elsita Gómez, siempre carga la manta del COFADEH y la fotografía de su hijo Miguel Angel García, desaparecido el 19 de septiembre de 1985. Una de las frases más profundas que nos expresó Elsita fue que ha acompañado las luchas del Cofadeh por el profundo amor que le prodiga a su hijo.
“En la marcha me decía mi hija, no va a aguanta, por este amor tan bonito que era mi hijo caramba aún me quedan fuerzas, por eso siempre vengo”, resaltó doña Elsita.
Ella nos comentó que Miguel Angel era muy trabajador, era mecánico, soldador, vulganizaba llantas, no tomaba, ni fumaba, “el encanto de él era vivir, vestirse, comer y trabajar, él no sabía a lo que se estaba metiendo, no tengo la menor idea del por qué fue desaparecido.
Al recordar que este año el comité cumple 30 años de lucha contra la impunidad y que las nuevas generaciones se suman a los plantones de la memoria, doña Elsita expresó que “cuánto me alegro, les felicito, al COFADEH le debo mucho yo, ustedes cómo me ayudan caramba.
Entre tanto del Sindicato de Trabajadores del Patronato Nacional de la Infancia (SITRAPANI) llegaron varias personas para acuerpar al COFADEH en su actividad de memoria al cierre de la semana internacional del detenido desaparecido.
Julián Sánchez es uno de los dirigentes de esta organización sindical y señaló que andamos apoyando la culminación de la semana internacional del detenido desaparecido que COFADEH ha estado llevando a cabo con varias actividades esta semana.
“Y nosotros no podemos quedarnos atrás puesto que el sindicato perdió en la década de los ochenta a un gran líder como lo fue Gustavo Morales, me siento emocionado porque veo que el pueblo vertió bastante sangre, pero no ha sido en vano, porque se ve que el pueblo responde a los llamados del COFADEH, puesto que es una organización que tiene mucha confianza de parte del pueblo, es uno de los pocos organismos defensores de los derechos humanos en Honduras que no ha sido salpicado por la corrupción”, apuntó Sánchez.
En relación a nuevas desapariciones que se han producido posteriores al golpe de Estado, Sánchez dijo que “eso nos da a entender que estamos viviendo en una dictadura, que estamos viviendo en un golpe de estado, puesto que en las elecciones en las que ganó Porfirio Lobo, fueron coordinadas por los mismos golpistas, la década de los ochenta se está repitiendo yo creo que a estas alturas ya llevamos más desaparecidos en 2 o 3 años del golpe que en la década de los ochenta, finalizó expresando el dirigente sindical.
La Semana Internacional del Detenido Desaparecido comprendió del 27 al 1 de junio, en la cual el COFADEH llevó a cabo un acto público-cultural, la caminata y el plantón de la memoria que realiza el primer viernes de cada mes.
La práctica de desaparecer personas por razones políticas, se inicia en Honduras en el año de 1979, pero se practicó con mayor intensidad a partir del año de 1981.
Las desapariciones forzadas en Honduras han sido una práctica ejecutada y tolerada por las autoridades del Estado. La desaparición de más de 200 personas es la prueba irrefutable de lo que la desaparición forzada fue una política de Estado durante los años ochenta.
La creación del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras, constituye una acción concreta de la ineficiencia del Estado para garantizar el derecho de las víctimas a la vida y al debido proceso, entre otros derechos violados.












