Tegucigalpa.
Los frentes estudiantiles de la Universidad Pedagógica Nacional Francisco Morazán (UPNFM) han estado siendo víctimas de la intolerancia, la reducción de espacios de liderazgo y un esquema autoritario impuesto por las autoridades universitarias que amenaza con expulsarlos de esta casa de estudios superior.
Esa es la interpretación que han hecho dirigentes estudiantiles acusados por parte de las autoridades universitarias de incitar a las manifestaciones, exigir los derechos de la juventud y defender la educación pública.
Erlin Josué Gutiérrez dijo a defensoresenlinea.com que el 7 de marzo, un grupo de estudiantes realizó una pequeña movilización desde Plaza Miraflores hasta llegar a la sede del Instituto de Previsión del magisterio (INPREMA) para luego retornar a la sede de la Universidad Pedagógica.
“Cuando el grupo de estudiantes regresaba, un escuadrón de policías reprimió a los estudiantes y lo primero que hicieron fue correr hacia su centro de estudios, en ese momento la policía lanzó bombas lacrimógenas y empezó a lanzar agua a presión con la tanqueta, los estudiantes respondieron como pudieron, porque se sintieron agraviados por la policía, así que lanzaron piedras”, narró Gutiérrez.
El estudiante añadió que la represión duró poco, pero que luego de eso dirigentes y dirigentas de los frentes estudiantiles (Frente Estudiantil Socialista y el Frente Acción universitaria) fueron requeridos por las autoridades universitarias.
“A los 2 días mandaron a llamar a los representantes estudiantiles, aproximadamente 5 de cada uno y nos reunimos con el Director de Servicios Estudiantiles, Oscar Munguía, el cual nos dijo que estaba incorrecto lo que los frentes estaban haciendo de defender la educación pública y también alegó y fue bastante directo y nos acusó de poner en riesgo la vida de nuestros compañeros y los bienes de la universidad”, sostuvo el dirigente estudiantil.
Gutiérrez narró que el miércoles de la semana anterior les llegó una circular a los jóvenes Miguel Angel Aguilar y Erlin Josué Gutiérrez del Frente de Acción Universitaria así como a Kellyn Núñez del Frente Estudiantil Socialista, en donde se les informaba que debían reunirse el día viernes 17 de marzo con el decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología.
“Nos presentamos con el señor Decano José Gerardo Fuentes en forma individual y nos dijo que el Consejo Directivo que componen la Dirección Universitaria se había reunido el lunes pasado y había determinado mediante pruebas, que los principales dirigentes de todo el movimiento y de los hechos ocurridos habían sido los 3 estudiantes antes mencionados, por lo cual se nos iba a iniciar un proceso de expulsión”, señaló Gutiérrez.
El estudiante apuntó que para ellos ésta no es una persecución legal, sino política en contra de los estudiantes acusados de incitar a las manifestaciones con el propósito de debilitar y desarticular los movimientos estudiantiles.
Los dirigentes han expresado que las autoridades universitarias están acusando a la dirigencia de los frentes en forma indiscriminada de promover la sublevación estudiantil, dar mala imagen a la universidad y cancelar la actividad académica en el centro de estudios.
El rector de la UPNFM David Orlando Marín es visto por la comunidad estudiantil como una persona que reprime al movimiento estudiantil y que trata de ejercer un control autoritario que limita las libertades de los estudiantes manifestadas en la Constitución de la República y en la Convención sobre los Derechos de la Juventud aprobada en el año 2004 en Badajoz, España, de la cual Honduras es signataria.
Gutiérrez apuntó que lo que se nos está aplicando a nosotros es el Reglamento del Régimen Académico que es antidemocrático, iniciando desde su aprobación el 13 de diciembre de 2005, sin ninguna participación estudiantil.
“Las autoridades universitarias han afirmado ante los miembros de las asociaciones estudiantiles que ese régimen lo crearon simple y sencillamente para cortarle todas las posibilidades al movimiento estudiantil y que los estudiantes no se puedan organizar nunca, nos están aplicando todas esas medidas violatorias de nuestros derechos”, recalcó Gutiérrez.
Otra de las dirigentas amenazada con expulsarla de la universidad es Kellyn Núñez del Frente Estudiantil socialista quien señaló que lo que está ocurriendo responde a un proceso de persecución política porque ninguna de las 3 personas acusadas estuvo implicada directamente con los hechos, aparte que prácticamente con las normativas establecidas por la universidad nos están diciendo que no tenemos libertad de expresar libremente nuestras ideas y de organizarnos libremente.
Núñez señaló que en la Pedagógica se ve, a través de este régimen académico un sistema autoritario y dictatorial, pero si vemos que a pesar de todo eso, los estudiantes se movilizan y están luchando por sus derechos.
La joven dirigenta sostuvo que los espacios de participación son muy limitados y que el mayor ejemplo que puede poner es el del Consejo Superior Universitario donde únicamente son 7 votos estudiantiles y 29 votos de las autoridades.
“Nosotras estamos impulsando todo un proyecto de autonomía estudiantil que supere la representatividad y mayor participación en los órganos del Consejo y creemos que este ataque es precisamente por toda la campaña que hemos levantado los estudiantes”, advirtió Kellyn Núñez.
El pasado 7 de marzo unos 200 estudiantes de la UPNFM realizaron una manifestación pacífica en las afueras de este centro de estudios superior, para demandar el acceso a la educación pública y protestar en contra de la Ley Fundamental de educación que niega el pan del saber a miles de estudiantes en Honduras. En ese contexto de protestas, policías antimotines reprimieron a los estudiantes con gases lacrimógenos y tanques de agua.
Los educandos se refugiaron en el interior de la casa de estudios y las bombas lacrimógenas lanzadas por los efectivos antimotines del batallón de Operaciones Especiales (COBRAS), produjeron que un vehículo propiedad de una docente, fuese consumido por las llamas.












