Tegucigalpa.
El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH) llevó a cabo el sábado 17 de marzo en la sede del Sindicato del Patronato Nacional de la Infancia (SITRAPANI) un acto de memoria histórica para recordar a los desaparecidos de la década de los años ochenta y los mártires del golpe de Estado, en el marco de los 28 años del secuestro y desaparición del dirigente social Gustavo Morales.
El acompañamiento del COFADEH hacia el SITRAPANI consistió en hacer memoria de los desaparecidos y desaparecidas, víctimas de la década de terror implantada en Honduras por Estados Unidos a través de la Doctrina de Seguridad Nacional que dejó más de 184 desaparecidos entre ellos campesinos, intelectuales, religiosos, líderes juveniles y dirigentes y dirigentes sociales.
Además con el apoyo de niños, niñas y jóvenes que portaban los rostros de los mártires del golpe de Estado del 28 de junio de 2009, el periodista Marvin Palacios leyó uno a uno los nombres que fueron coreados por los asistentes con la frase ¡presente!.
En el evento, el Director Ejecutivo de la Vía Campesina, Rafael Alegría, que conoció personalmente a Gustavo Morales, desaparecido un 18 de marzo de 1984 y sobre el cual se recordaron 28 años de su desaparecimiento, expresó que “era un hombre delgado de pocas palabras, pero expresaba una gran amistad, lo conocí cuando era educador en el Instituto de Desarrollo Rural (IHDER) capacitando a campesinos”.
Alegría resaltó que Gustavo Morales era un hombre que al solo verlo demostraba una inteligencia extraordinaria y compromiso, creo que por eso lo asesinaron a temprana edad, o sea que tuvieron miedo a la inteligencia.
Por su parte la Coordinadora General del Cofadeh, Bertha Oliva, dijo que era el momento de cantar victoria porque el esfuerzo de todos y todas, las que hemos apostado por la memoria, se está dando.
“Cuando iniciamos hace muchos años, creíamos que el tema de la desaparición forzada pasaba al olvido, pero mientras haya personas y organizaciones como el SITRAPANI y nosotras va a ser difícil que los criminales borren la historia de nuestro país”, destacó Oliva.
Creo que ese es uno de los grandes logros que nosotras tenemos, marcar la ruta de la historia y la ruta de la memoria, no hay por qué llorar, al contrario, no hay por qué estar tristes, sino estar firmes, de pie, hablando y transmitiendo toda la energía que se pueda, para levantar a este pueblo; estoy convencida que tanto los desaparecidos del pasado y las víctimas del presente están orgullosos por estos actos que hacemos a favor de la memoria, expresó la destacada defensora de derechos humanos.
El presidente del SITRAPANI, Pedro Vicente Elvir, dijo que este evento lo hemos realizado para conmemorar quién era Gustavo Morales, para nosotros fue un ejemplo como dirigente, él luchó muchos años de su vida por ver que en este país cambiaran las cosas, luchó por eso, murió por eso.
“Me acuerdo que ese día que él desapareció el venía a trabaja acá a la institución y antes de irse al canal, él dijo que haría un mandado personal y no regresó, después surgió la noticia que él había desaparecido y hubo muchas especulaciones, pero sí quiero asegurarles que Gustavo Morales murió por ayudar a sus compañeros, por ayudar a este pueblo, para que cada uno que vivimos en este país, tuviera una vida mejor”, recordó Elvir.
Al evento organizado por el SITRAPANI con el acompañamiento del COFADEH en torno al recordatorio del secuestro y desaparición de Gustavo Morales, acontecido el 18 de marzo de 1984, asistieron más de 200 personas, entre familiares, sindicalistas, dirigentes sociales, defensores y defensoras de derechos humanos, líderes juveniles y miembros del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP).
Gustavo Adolfo Morales Fúnez nació el 17 de septiembre de 1947, desapareció el 18 de marzo de 1984, a manos de agentes del Estado que lo secuestraron mientras se conducía en su vehículo hacia su centro de trabajo.
El 26 de octubre de 1995 sus restos mortales fueron exhumados y plenamente identificados el 6 de febrero de 1997.












