A EXAMEN

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En noviembre de este año será el examen periódico universal que la ONU realiza a cada Estado miembro en materia de Derechos Humanos.

Este mes de julio ha comenzado la fase previa, en la que organizaciones ciudadanas testifican sobre la situación de cada país ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza.

Representaciones de varias organizaciones de derechos humanos del país están presentes en las jornadas de análisis de la situación y el gobierno tiene, por su parte, sus burócratas permanentes que lo defienden.

El mecanismo del Examen Periódico fue creado el 15 de marzo de 2006, y desde entonces Honduras es vista con suma atención por la comunidad internacional, ya que sus indicadores son lamentables.

El ataque sistemático del Estado a las personas defensoras de derechos humanos, el asesinato de periodistas, el avance brutal de los femicidios y la criminalización de las luchas sociales, son los principales temas pendientes.

Desde 2009, después del golpe de estado, Honduras entró a una zona crítica de incumplimiento de los derechos humanos en todas sus generaciones.

Los golpistas, liberales y nacionalistas repartidos en los gobiernos ilegítimos que sucedieron la ruptura, han prometido cumplir las recomendaciones formuladas por la Comisión de la ONU.

Pero desde entonces hasta nuestros días la principal característia oficial es el incumplimiento de los compromisos de Ginebra y, peor aún, el cinismo, la mentira y la nueva política de involución de los derechos a través de leyes y reformas aprobadas en el Congreso Nacional.

Por eso, la deuda acumulada de los golpistas en los foros internacionales obligó a la ONU y a la OEA en 2016 a intervenir directamente en el territorio nacional, abriendo oficinas permanentes en Tegucigalpa para suplantar la dirección estratégica de las instituciones corruptas del sector justicia, es decir, el Ministerio Público, la policía de investigación y los jueces venales.

En la actualidad, no existe ningún otro mecanismo universal como el examen periódico con el cual el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas recuerda a cada miembro de su Asamblea General que debe respetar y aplicar plenamente todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.

La próxima semana la comunidad de defensores y defensoras de derechos humanos expondrá la situación de violencia sistemática contra las mujeres y la criminalización de los defensores de la vida, que cuenta con la complicidad de los medios de comunicación y las sectas religiosas infiltradas en el gobierno y el crimen organizado.

En el contexto hondureño, un proceso electoral ensuciado por la manipulación del censo electoral, la tutela de policías y militares abusivos ligados a los carteles del crimen organizado y la ausencia absoluta de nuevas reglas de competencia, amenazan en serio la estabilidad del país.

En este ambiente es nuestro deber demandar, por enésima vez, a la comunidad internacional, que detenga a los líderes delincuenciales y a sus grupos amparados en el Estado, y que los expulse del país a la jurisdicción internacional.

Además, asumir la obligación compartida de crear un ambiente seguro para la participación ciudadana en un proceso de reconstrucción institucional de Honduras que garantice mínimamente la libertad y la vida de las personas.

Dato revelador:
Más de 700 mil jóvenes que ni estudian ni trabajan (ninis) y un millón de niño sin acceso a educación es parte de la realidad de #Honduras: Visión Mundial.

Editorial Voces contra El Olvido sábado 8 de julio de 2017